La administración deja a jóvenes en la calle sin ninguna alternativa digna en Ceuta

Desde la Asociación Maakum, consideramos que, ante la actual situación de pandemia, la administración debe hacer frente a ella con políticas que velen por los Derechos Humanos mostrando solidaridad hacia los colectivos vulnerables.

La COVID-19, ha puesto de evidencia que el Sistema de Protección de Menores es frágil y las estructuras con las que contamos son débiles. En el caso de jóvenes y adultos la Ciudad de Ceuta no contaba con recursos para personas Sin Hogar por lo que se tuvo que improvisar poniendo en una situación indigna a muchas personas que se encontraban en situacion de calle, en pabellones en condiciones infrahumanas.

Con la nueva normalidad, en vez de ver una oportunidad para mejorar las infraestructuras de acogimiento de las personas sin residencia en nuestra ciudad, se ha procedido al cierre de las instalaciones donde se albergaban personas en tránsito. Esto ha provocado que muchos jóvenes se encuentren sin siquiera un techo, absolutamente desprotegidos ante una Administración que tiene el deber de protegerles. Con todo, consideramos que Piñers no es en absoluto un lugar adecuado para que nadie pase el invierno.

Foto de Antonio Sempere

Desde el coletivo Maakum también queremos expresar nuestro más profunda repulsa a los discursos y comentarios racistas y xenófobos que no se paran de oír en esta ciudad, hasta en los mismos salones del ayuntamiento. Queremos mostrar nuestra repulsa a la “política migratoria” que se lleva debatiendo en estas últimas semanas, que no piensa en el bienestar de los niños sin referentes familiares en la ciudad.

Solicitamos a la clase política que dejen de demonizar a las personas migrantes perpetuando y fomentando con estos discursos racistas y actitudes y/o tratos discriminatorios hacia esta población.

Foto de Antonio Sempere

Desde la Asociación Maakum, exigimos:

  • La reubicación de todos los chicos en un centro en condiciones de salubridad dignas, es decir, no en los Piñers.
  • Políticas que velen por los Derechos Humanos
  • Recursos para personas en tránsito y situación de calle
  • Que se documenten a los menores que salen del Centro de Realojo Temporal
  • Guía y acompañamiento jurídico y legal a las personas en tránsito

Exigimos que los distintos gobiernos de Ceuta atiendan a nuestros menores y jóvenes

En el estado español hay centenares de jóvenes migrantes que viven en situación de calle. Muchos son mayores de edad que se han encontrado que un día después de cumplir los 18 años las administraciones se desentienden de su futuro. También menores que por diferentes motivos también viven fuera de los sistemas de protección de cada comunidad autónoma. En Ceuta hay decenas de estos jóvenes, que ante esta crisis sanitaria, no tienen la opción de ir ni hacia la Península ni hacia Marruecos, pero en Ceuta ni el gobierno de la Ciudad Autónoma ni la Delegación del Gobierno han hecho nada para ellos. Ni techo, ni comida, ni información para todas… ni siquiera parece que hayan pensado en ellos, puesto que a día de hoy todavía no se ha aprobado ningún protocolo o se ha habilitado recurso alguno. #ynosotrosadóndevamos

Se trata de un colectivo, el de los jóvenes migrantes, especialmente vulnerable porque, en el caso de los mayores de edad, se encuentran fuera del sistema sanitario más allá de las urgencias. Por tanto, sin historiales clínicos, pueden ser población de riesgo. Esto sin contar que vivir y dormir en la calle en invierno te expone a otras enfermedades, entre las cuales son comunes las pulmonares. Además, en Ceuta no existen recursos higiénicos públicos como pudieran ser duchas o lavabos.  #ynosotrosadóndevamos

Y también es especialmente grave que no se haya hecho una campaña de información adaptada en las calles de Ceuta. Los chicos refieren a que la policía les manda de un lado para otro sin explicar bien el por qué y sin tener un lugar al que ir. Aunque tenemos constancia que algún agente de la autoridad ha dado explicaciones concisas en árabe, son muchos chavales que cuentan que les mandan a las escolleras sin más. En el momento que lanzamos este comunicado algunos explican que están sufriendo un confinamiento obligado en estas mismas escolleras, que las fuerzas  del orden no les dejan salir de la zona ni para buscar comida. Han oído que tienen que lavarse las manos y mantener las distancias, aunque estos protocolos son difíciles para quien vive en la calle.

A todo esto, debemos añadir que si ya de por sí los jóvenes y menores migrantes están estigmatizados en nuestra sociedad, las distancias que se crean en estos momentos hacia ellos son más enormes. A excepción de algunas vecinas que bajan algo de comida al Puerto (y con impedimentos para realizar su labor voluntaria en algunos casos), los chicos empiezan a tener hambre, y recordemos, no tienen a dónde ir. Con todo, ¿qué pasará si existe un caso positivo de COVID-19 entre los chicos? ¿Lo llegaremos a saber algún día o sólo pensaremos en eso si ocurre una desgracia?

Por todo esto, exigimos que:

  1. El Gobierno tome las medidas necesarias para proteger a estos jóvenes y menores. Que habilite espacios y recursos dignos para cubrir las necesidades básicas.
  2. Se haga una campaña de información, sensibilización y concienciación de la magnitud de esta crisis humanitaria en su idioma. Algunos agentes públicos han informado a jóvenes sobre el estado de alarma, pero no ha llegado a la mayoría ni de forma detallada.
  3. La sociedad civil se una y entienda que todas somos todas. La responsabilidad y el sentido común que está imperando con todas las campañas como el #yomequedoencasa se extienda en forma de ola de solidaridad hacia los que piensan #ynosotrosadóndevamos 
  4. Sea la última vez que ante una emergencia sanitaria global los últimos en los que se piensa es en los más vulnerables.

Memoria Maakum 2018 – 2019

Despedida y conclusiones de la Memoria Maakum 2018-2019

“Estas páginas son el resultado de un año y medio de trabajo Maakum. Nuestro proyecto nació de la vocación y la solidaridad, y se ha mantenido y se mantendrá en el tiempo por estos mismos valores, al que le añadimos la resistencia. La constancia de muchos jóvenes para sobrevivir mientras migran, es digna de admirar, y con todo nuestro respeto hacia estos “cachorros de nadie”, nos ponemos a su lado.

Moverse por el mundo libremente es un derecho humano que no se respeta en Ceuta. Cuestionar la libre circulación, prohibirla y negarla con todas las de la ley con el brazo de aquellos que la tienen que hacer cumplir supone, en muchas ocasiones, poner en riesgo la salud y la vida de las personas migrantes. En esta ciudad autónoma casi todo está pensado para decir bien alto y bien claro, “migrante, no eres bienvenido”. Ante esta falta de acogida y de voluntad de comprensión las personas más afectadas son las que migran más jóvenes. Criminalizar a los menores es jugar con su salud, su educación y su futuro en general. Su vida.

Imagen captada por jóvenes migrantes / Maakum

La represión contra menores y jóvenes es cada vez más aguda en Ceuta. El Puerto se está blindando con hormigón, concertinas y policías con poca formación en todos los aspectos.

En la ciudad no existen los más mínimos recursos básicos higiénicos y de alimentación. En teoría es para frenar un “efecto llamada” que no existe, puesto que vemos que la represión no frena la voluntad de migrar de una parte considerable de la juventud del norte de Marruecos. Desde Maakum, reclamamos camas, duchas y comedores. Porque l@s ceutíes  no deberían permitir que un chaval de 16 ó 20 años, pase hambre y frío en sus calles.

 También desde nuestro colectivo nos sumamos a las voces que dicen que los menores deberían estar en el centro de protección. Pero pedimos un análisis serio con consecuencias que escuche a todos los chicos que piensan que entrar en La Esperanza es más peligroso que dormir a la intemperie. Reivindicamos la necesidad de la creación de recursos públicos en la calle, no es lógico que nosotr@s, con otros trabajos y sin una estructura capacitada para ello, seamos la única muleta blanca y con papeles europeos a la que decenas de jóvenes puedan agarrarse.

Imagen captada por jóvenes migrantes / Maakum

No se pueden permitir todas las violencias que atraviesan las vidas de tantos jóvenes que buscan una vida mejor en la Península. El blindaje del Puerto es un buen ejemplo de las políticas que buscan rechazarlos sin preocuparse por sus vidas, porque no son españolas. Nosotras no las aceptamos. Cada día hay más piernas y manos con cortes, y más cicatrices en lo profundo de los corazones.

Unas cuantas amigas, con apoyo de voluntarias y muchas energías enviadas desde diferentes puntos del mundo, hemos aportado nuestro granito de arena en intentar que este pedazo de tierra en el norte de África sea un poco más agradable para las personas que le habitan temporalmente. Hemos asumido tareas que no nos han gustado y que no teníamos por qué asumirlas. Somos testigos de cómo centenares de jóvenes van cargando sus mochilas vitales de discriminación, de interrogatorios, de vulneraciones. Y nos duele, como le tendría que doler a cualquiera. Estamos maltratando a nuestros hijos”.

Denunciamos que en el Centro de Menores rapan a los chicos a la fuerza

A día de hoy en Ceuta, ciudad española, se utilizan medidas represivas y violentas como por ejemplo, rapar el pelo a los chavales a la fuerza.
Esta semana, después de las redadas en la zona portuaria, todos los menores ingresados en el centro de “protección” La Esperanza, han sido rapados a la fuerza y en contra de su voluntad.
Robándoles su identidad, quitándoles su dignidad.
Este corte de pelo marca, estigmatiza y no se aplica de forma homogénea a todos los ingresos de La Esperanza.

Ceuta hia mdina spañolia, belhak ki et3edeu e3lina uehda menom hia emli ki 9ar3o ne drari be dra3.
Had semana emli jam3o darari f puerto kamlin drari saghra dawhom n sentro de esperanza dar jahyria kay hassno lihom saha homa ma barinsh hasno sh3rhom.
ki9ar3olna bach ki rchmona o kib9aw idohko 3lina

Los medios se hacen eco y las reacciones racistas no se hacen esperar

La prensa local se ha hecho eco de nuestro reclamo. La versión oficial que han difundido algunos medios a partir de “fuentes oficiales” es que se trata de una medida anti-piojos y que se lleva a cabo por peluqueros profesionales. No negamos que exista tal protocolo, pero todos los chicos niegan que se lo hicieran profesionales, se hizo a la fuerza y sin explicación ninguna. No se inspeccionaron con anterioridad los cueros cabelludos para ver si habían piojos o no y, en el caso que hubiera, hay mil otras formas no agresivas de hacer un tratamiento sin dejar marcado y humillado a un chaval.

Desde Maakum denunciamos esta situación y las que haga falta a petición de los mismos menores. Días después de estas rapadas, muchos esconden con vergüenza y rabia sus cabezas peladas. Pedimos que los y las responsables de estos hechos tomen nota del malestar que provoca en los menores.

Por último, aunque no nos tenemos que justificar ante la orda racista y fascista que nos insulta y amenaza por nuestra labor, sí que queremos recordar por enésima vez que no recibimos ninguna subvención pública y nadie en Maakum percibe ni un céntimo por nuestra labor.

¡Nos vamos de concierto! Una función para seguir con la función

El público del Revellín se rindió ayer ante Muslim. La gente ocupaba los pasillos y las sillas se quedaban vacías mientras sus ocupantes saltaban y recitaban los versos del cantante en un tributo a la preciosa manía humana de disfrutar estando juntos. La alegría más desbordante salía de las hileras de la mitad superior. Más de 30 chavales coreaban, gritaban y animaban la fiesta viendo a su ídolo en Ceuta, el mismo que canta  “l’ghorba”, al extranjero, allí donde los chicos que rozan la locura con el cantante quieren llegar.

Desde Maakum no tenemos mucho dinero, pero no hemos podido evitar gastarnos una muy buena parte del que disponemos en ir a ver L7OR y Muslim. ¿Por qué? ¿No sería más práctico gastárnoslo en ropa, podrían pensar algunxs?

Cada vez que ayer, alguien que vive en el Puerto, (amenazado constantemente por la ley, por quién se encarga de aplicarla mediante la violencia, reprimido por el clima y jugándose el cuello bajo camiones, echando de menos, pensando qué hago) cerraba los ojos y cantaba a pleno pulmón, el Puerto se esfuma. Es una terapia. Que da fuerzas, que ayuda a poner las cosas en orden, que te anima. Por unas horas, el mundo se vuelve menos cruel, o al menos algunas lo sentimos así. Así que estas tres horas de espectáculo duran mucho más, y empezaron mucho antes.

La semana estaba repleta de actividades. El viernes, con un grupo de adolescentes de Barcelona decidimos ir a limpiar una playa. Los chicos del Puerto aún no sabían que el día siguiente iríamos al Revellín a ver a su rapero favorito, pero vinieron igualmente porque sí, porque hoy toca limpiar. Pues toca limpiar. Y así estamos juntas. Los que recogieron basura durante el viernes, el sábado entrada. Y con los que no vinieron a la recogida y querían ir al concierto, asamblea y decisión consensuada de poner cada uno, céntimos de su bolsillo.

Quedamos el sábado para arreglarnos para la ocasión. Al punto de quedada, iban apareciendo uno a uno.

Y. llevaba los nervios escritos en la cara, los mismos que le había hecho ponerse hoy la muda que tiene escondida, preparada para cuando llegue a la Península.

M. desde lejos se veía que no paraba de comprobar que su complejo peinado seguía en su sitio, con lo que le había costado domar estos cabellos que siempre están a la merced del viento de Ceuta.

Los nervios en la barriga, la gomina en el pelo, venga venga que no llegamos, entrada al teatro, las luces se apagan y seguimos con la función. Una función para seguir con la función.

La deshumanización de las políticas

El pasado viernes 21 de junio la Delegada del Gobierno, Salvadora Mateos, acompañada del presidente de la Ciudad, y el presidente de la Autoridad Portuaria, utilizaba los términos “limpiar y sanear” para hablar de las siete medidas que se habían consensuado contra los jóvenes migrantes que habitan en el Puerto y sus aledaños. Habla de personas como si de alcantarillado se tratase. 
“Se va limpiar las escolleras utilizando la fuerza de la que disponemos en Ceuta, en donde tenemos también a los GRS”. “Para una limpieza, saneamiento de la situación que vivimos….”

Una vez más, desde las instituciones y discursos políticos se deshumaniza y criminaliza al joven migrante. De las 7 medidas presentadas por el Gobierno que se pondrán en marcha en la zona portuaria en los próximos días ninguna va enfocada a entender los principales actores de este conflicto, ni a velar por sus intereses. Dentro de una semana, más o menos, este plan de choque será valorado, por lo que estos días el Puerto se convertirá en represión legitimada contra quien migra.

En ningún momento de estas declaraciones, se hace mención a la protección y/o defensa de los derechos de las personas que habitan y transitan la zona portuaria. Desde la asociación MAAKUM, condenamos y por tanto no justificamos ningún acto violento cometido, pero no podemos olvidar la situación de vulnerabilidad y riesgo a la que se enfrentan estos jóvenes a diario, de los cuales muchos de ellos no se han visto involucrados en los enfrentamientos pero si están sufriendo las consecuencias.

Nos preocupa que estas medidas vayan acompañadas de un aumento de represión y violencia injustificada, como ya venimos presenciando con anterioridad. 
Hablamos de personas, y en esa reunión se ha hablado de una serie de medidas en las que no se tienen en cuenta las 
historias de vida de esto chicos migrantes. No hablan de medidas alternativas, sino que se reproduce una y otra vez el discurso represivo haciendo uso de los cuerpos y fuerza de seguridad del estado, una vez más, para paliar una problemática que debe ser atajada con otro tipo de medidas.

Decenas de menores y jóvenes malviven y se juegan la vida a diario para intentar llegara Europa a partir del Puerto de Ceuta. Si día a día es violento, por el contexto de muros y concertinas, de controles y redadas policiales, por la simple naturaleza de ser ilegal por ser marroquí y no español. Esto es una realidad, pero a propuestas de la fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, Delegación y Ciudad actúan rápidamente por los intereses de los empresarios. Desde Maakum lamentamos el trabajador herido durante los enfrentamientos, pero pensamos que se ha utilizado este hecho para desenfocar las principales víctimas diarias del Puerto: los jóvenes migrantes.

Nadie ha hecho un análisis, como mínimo de forma pública, de porque hubieron los enfrentamientos con piedras que hubo durante esos días. Se ha tratado como si fuera la propia naturaleza humana de los jóvenes y menores migrantes el hecho de reventarse la cabeza entre ellos. Y esto es una tremenda equivocación que genera racismo y xenofobia.

Las “actuaciones periódicas de la Guardia Civil” y la posterior expulsión de los jóvenes recrudecen la frontera en la que se ha convertido el Puerto. Lo quieren “blindar” y empezarán las obras, con más de 2’5 millones de presupuesto, en las próximas semanas. Quieren parar el supuesto “efecto llamada”, un término que frivoliza la migración, como si la gente saliera de sus hogares jugándose la vida simplemente porque otro lo ha conseguido. Y es perverso enviar un mensaje a los y las migrantes a partir de subir muros, multiplicar las porras y las expulsiones sistemáticas de un estado a otro.

Por ello desde Maakum, pedimos apoyo y difusión, para alzar la voz.

¡Agresiones diarias en el puerto de Ceuta!

En la última semana hemos recogido numerosos testimonios de menores y jóvenes que han sido víctimas de agresiones y amenazas. Los agresores son grupos organizados de ceutíes que tienen como único objetivo humillar y generar miedo a estas personas migrantes, utilizando cuchillos, piedras y palos, en la mayoría de ocasiones. También varios ciudadanos han sido testigos de dichas agresiones y están dispuestos a denunciar los hechos.
Muchas de estas agresiones quedan en la IMPUNIDAD. ¿Quién les defiende? Si cuando acuden a la policía para buscar ayuda la respuesta que reciben es la de expulsarles a Marruecos sin documentar lo ocurrido.
Las autoridades policiales y judiciales tienen conocimiento de que se están produciendo estos hechos. Distintas personas y por distintas vías lo han comunicado, sin que desde Maakum tengamos constancia que haya habido respuesta alguna. 
No vemos respuesta por parte de los distintos cuerpos de seguridad que patrullan la zona.

La violencia en el puerto continúa cada día…

” Unos ceutíes me han agredido”

Estos últimos días se han incrementado las agresiones a los chicos que duermen en los alrededores del Puerto. Siempre han existido, pero cada día desde Maakum recibimos alarmas por parte de los jóvenes migrantes. Ante esto, estamos recogiendo testimonios. Uno de ellos es el de R. que esta semana ha sido atacado por un grupo de ciudadanos de Ceuta.

“Estaba descansando en una chabola y de repente unos ceutíes me han agredido“. Muestra un ojo morado, machacado por un golpe limpio. Explica que fue “a la autoridad” para hacer valer sus derechos. Al denunciar en sede policial y ser menor de edad, le llevaron al centro de menores.

Allí habló con los trabajadores, que según R. “no hicieron nada”. Por esto, se marchó del centro, donde a diario lo cogen los guardias. “Nos hemos escapado de nuestro país para hacer felices a nuestros padres”, cuenta R., “para trabajar, estudiar, creer y alabar a Dios”.

Desde Maakum estamos recopilando todos los casos como el de R. y acompañamos a quien se ve con fuerzas para presentar denuncia tanto a la policía como en los juzgados de Ceuta.


La APDHA denuncia la situación de los menores en Ceuta

La Asocación Por los Derechos Humanos Andalucía ha publicado el Informe Infancia Migrante, donde denuncia las causas y las condiciones de los menores migrantes que llegan a Andalucía. Y se ha hecho hueco de las reivindicaciones de Maakum, que se basan en la denuncia de la situación de vulnerabilidad que viven los jóvenes migranes marroquís que en su tránsito pasan por Ceuta.