Exigimos que los distintos gobiernos de Ceuta atiendan a nuestros menores y jóvenes

En el estado español hay centenares de jóvenes migrantes que viven en situación de calle. Muchos son mayores de edad que se han encontrado que un día después de cumplir los 18 años las administraciones se desentienden de su futuro. También menores que por diferentes motivos también viven fuera de los sistemas de protección de cada comunidad autónoma. En Ceuta hay decenas de estos jóvenes, que ante esta crisis sanitaria, no tienen la opción de ir ni hacia la Península ni hacia Marruecos, pero en Ceuta ni el gobierno de la Ciudad Autónoma ni la Delegación del Gobierno han hecho nada para ellos. Ni techo, ni comida, ni información para todas… ni siquiera parece que hayan pensado en ellos, puesto que a día de hoy todavía no se ha aprobado ningún protocolo o se ha habilitado recurso alguno. #ynosotrosadóndevamos

Se trata de un colectivo, el de los jóvenes migrantes, especialmente vulnerable porque, en el caso de los mayores de edad, se encuentran fuera del sistema sanitario más allá de las urgencias. Por tanto, sin historiales clínicos, pueden ser población de riesgo. Esto sin contar que vivir y dormir en la calle en invierno te expone a otras enfermedades, entre las cuales son comunes las pulmonares. Además, en Ceuta no existen recursos higiénicos públicos como pudieran ser duchas o lavabos.  #ynosotrosadóndevamos

Y también es especialmente grave que no se haya hecho una campaña de información adaptada en las calles de Ceuta. Los chicos refieren a que la policía les manda de un lado para otro sin explicar bien el por qué y sin tener un lugar al que ir. Aunque tenemos constancia que algún agente de la autoridad ha dado explicaciones concisas en árabe, son muchos chavales que cuentan que les mandan a las escolleras sin más. En el momento que lanzamos este comunicado algunos explican que están sufriendo un confinamiento obligado en estas mismas escolleras, que las fuerzas  del orden no les dejan salir de la zona ni para buscar comida. Han oído que tienen que lavarse las manos y mantener las distancias, aunque estos protocolos son difíciles para quien vive en la calle.

A todo esto, debemos añadir que si ya de por sí los jóvenes y menores migrantes están estigmatizados en nuestra sociedad, las distancias que se crean en estos momentos hacia ellos son más enormes. A excepción de algunas vecinas que bajan algo de comida al Puerto (y con impedimentos para realizar su labor voluntaria en algunos casos), los chicos empiezan a tener hambre, y recordemos, no tienen a dónde ir. Con todo, ¿qué pasará si existe un caso positivo de COVID-19 entre los chicos? ¿Lo llegaremos a saber algún día o sólo pensaremos en eso si ocurre una desgracia?

Por todo esto, exigimos que:

  1. El Gobierno tome las medidas necesarias para proteger a estos jóvenes y menores. Que habilite espacios y recursos dignos para cubrir las necesidades básicas.
  2. Se haga una campaña de información, sensibilización y concienciación de la magnitud de esta crisis humanitaria en su idioma. Algunos agentes públicos han informado a jóvenes sobre el estado de alarma, pero no ha llegado a la mayoría ni de forma detallada.
  3. La sociedad civil se una y entienda que todas somos todas. La responsabilidad y el sentido común que está imperando con todas las campañas como el #yomequedoencasa se extienda en forma de ola de solidaridad hacia los que piensan #ynosotrosadóndevamos 
  4. Sea la última vez que ante una emergencia sanitaria global los últimos en los que se piensa es en los más vulnerables.