La deshumanización de las políticas

El pasado viernes 21 de junio la Delegada del Gobierno, Salvadora Mateos, acompañada del presidente de la Ciudad, y el presidente de la Autoridad Portuaria, utilizaba los términos “limpiar y sanear” para hablar de las siete medidas que se habían consensuado contra los jóvenes migrantes que habitan en el Puerto y sus aledaños. Habla de personas como si de alcantarillado se tratase. 
“Se va limpiar las escolleras utilizando la fuerza de la que disponemos en Ceuta, en donde tenemos también a los GRS”. “Para una limpieza, saneamiento de la situación que vivimos….”

Una vez más, desde las instituciones y discursos políticos se deshumaniza y criminaliza al joven migrante. De las 7 medidas presentadas por el Gobierno que se pondrán en marcha en la zona portuaria en los próximos días ninguna va enfocada a entender los principales actores de este conflicto, ni a velar por sus intereses. Dentro de una semana, más o menos, este plan de choque será valorado, por lo que estos días el Puerto se convertirá en represión legitimada contra quien migra.

En ningún momento de estas declaraciones, se hace mención a la protección y/o defensa de los derechos de las personas que habitan y transitan la zona portuaria. Desde la asociación MAAKUM, condenamos y por tanto no justificamos ningún acto violento cometido, pero no podemos olvidar la situación de vulnerabilidad y riesgo a la que se enfrentan estos jóvenes a diario, de los cuales muchos de ellos no se han visto involucrados en los enfrentamientos pero si están sufriendo las consecuencias.

Nos preocupa que estas medidas vayan acompañadas de un aumento de represión y violencia injustificada, como ya venimos presenciando con anterioridad. 
Hablamos de personas, y en esa reunión se ha hablado de una serie de medidas en las que no se tienen en cuenta las 
historias de vida de esto chicos migrantes. No hablan de medidas alternativas, sino que se reproduce una y otra vez el discurso represivo haciendo uso de los cuerpos y fuerza de seguridad del estado, una vez más, para paliar una problemática que debe ser atajada con otro tipo de medidas.

Decenas de menores y jóvenes malviven y se juegan la vida a diario para intentar llegara Europa a partir del Puerto de Ceuta. Si día a día es violento, por el contexto de muros y concertinas, de controles y redadas policiales, por la simple naturaleza de ser ilegal por ser marroquí y no español. Esto es una realidad, pero a propuestas de la fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, Delegación y Ciudad actúan rápidamente por los intereses de los empresarios. Desde Maakum lamentamos el trabajador herido durante los enfrentamientos, pero pensamos que se ha utilizado este hecho para desenfocar las principales víctimas diarias del Puerto: los jóvenes migrantes.

Nadie ha hecho un análisis, como mínimo de forma pública, de porque hubieron los enfrentamientos con piedras que hubo durante esos días. Se ha tratado como si fuera la propia naturaleza humana de los jóvenes y menores migrantes el hecho de reventarse la cabeza entre ellos. Y esto es una tremenda equivocación que genera racismo y xenofobia.

Las “actuaciones periódicas de la Guardia Civil” y la posterior expulsión de los jóvenes recrudecen la frontera en la que se ha convertido el Puerto. Lo quieren “blindar” y empezarán las obras, con más de 2’5 millones de presupuesto, en las próximas semanas. Quieren parar el supuesto “efecto llamada”, un término que frivoliza la migración, como si la gente saliera de sus hogares jugándose la vida simplemente porque otro lo ha conseguido. Y es perverso enviar un mensaje a los y las migrantes a partir de subir muros, multiplicar las porras y las expulsiones sistemáticas de un estado a otro.

Por ello desde Maakum, pedimos apoyo y difusión, para alzar la voz.