Ilias, descansa en paz

Ilias murió el jueves bajo las ruedas que le debían llevar a su sueño. Tenía 15 años y era de Martil, una población a unos 25 kilómetros de Ceuta. Dicen que murió un MENA (Menor Extranjero No Acompañado), pero lo único verdadero en estas iniciales es que era joven y sus derechos deberían estar protegidos en cualquier parte del mundo.

¿Cómo podéis decir que era extranjero en tierra africana? ¿Cómo podéis alejarlo tanto con este adjetivo cuando en 30 minutos puedes llegar a la casa dónde nació?

Y SÍ que estaba acompañado. No por el sistema de protección de la infancia. Tampoco por una gran parte de la sociedad ceutí que criminaliza al conjunto de jóvenes que quieren llegar a Europa a partir del puerto de Ceuta. No por el Estado español, que está mirando la manera de poder expulsar los menores a Marruecos. Pero sí que estaba acompañado por sus amigos, su familia y organizaciones que desde ayer lloramos profundamente.

Porque Ilias ha muerto por la frontera. Ha muerto porque no les dejamos pasar. ¿Sabéis cual es la respuesta del gobierno de Ceuta? Dicen que aumentarán la vigilancia y blindarán el puerto. Y piden que se refuerce la frontera del Tarajal. ¿Para cuándo dejaremos de ver en todos los jóvenes como Ilias un problema que tenemos que rechazar?

Desde el jueves hasta esta misma tarde hemos estado homenajeando a Ilias. Estamos preparándonos para hacer de su historia tributo a tantas vidas que se aventuran a migrar. Haremos del grito de dolor de nuestro corazón una denuncia de todos los Ilias que se juegan la vida, porque el sistema español no permite que la vivan en paz.

Ilias, “estás en el paraíso” dicen tus amigos. Y te quedarás en la memoria de las que nos quedamos en Ceuta acompañados por tu voluntad de llegar al otro lado del Estrecho.